Cien Años de Perdón

El cine de género es quizás uno de los menos explotados por la cinematografía de habla hispana. Cómodamente situados entre el drama y la comedia, España y Argentina son de los pocos que se atreven con historias que, aunque a simple vista parecen clásicas y muchas veces vista, logran jugar con las reglas del género y sacar productos notables, que no tienen nada que envidiarle al cine hollywoodense. Ese es el caso de Cien Años de Perdón, donde un guión sólido y un excelente casting hacen de este film policial un entretenido relato donde el espectador cae fácilmente en un juego de apariencias, donde el papel de ladrón cambia constantemente.

cien_a_os_de_perd_n-503722289-large

Una mañana lluviosa. Seis hombres disfrazados y armados asaltan la sede central de un banco en Valencia. Lo que parecía un robo limpio y fácil pronto se complica y nada saldrá como estaba planeado. Esto provoca desconfianza y enfrentamiento entre los dos líderes de la banda, “El Uruguayo” y “El Gallego”. Pero ¿qué es exactamente lo que buscan los ladrones?

Cien Años de Perdón es una historia de comienzo rápido, desarrollo preciso y un muy buen final. Pareja, sabe resaltar al universo de personajes que la compone, ofreciéndonos estereotipos fáciles de identificar y querer. Cabe destacar el trabajo que se le da a Loco (Joaquín Furriel), el responsable de los momentos de relajo y risas, gracias a una honestidad e ingenuidad que se contrapone con los ladrones protagonistas. El Uruguayo (Rodrigo de la Serna) y el Gallego (un impecable Luis Tosar) son dos principales fuertes, que el guión sabe resaltar y a los que la dirección de actores les da una profundidad que se agradece. No solo podemos conocerlos por completo a través de diálogos fluidos, sino que también son gestos y miradas lo que delatan su fuerza dentro del grupo.

cien-ac3b1os-de-perdc3b3n-pelicula

Con el pasar de los minutos, Cien Años de Perdón envuelve al espectador en una trama donde el verdadero villano nunca está muy claro, demostrando que hay ladrones mucho más peligrosos insertos en la sociedad que el grupo que busca robar el banco. Con rehenes, chalecos explosivos y uno que otro problema para escapar, este film logra comprometernos durante su visionado, convirtiendo a los asaltantes en extraños justicieros que deseamos ver triunfar.

Con un excelente plano de inicio, donde se ve la ciudad bajo la lluvia (hecho que luego cobraría gran importancia), Cien Años de Perdón es un viaje bien estructurado, de muy buen ritmo, con un montaje que sabe resaltar los momentos de más acción y comicidad. Transcurriendo mayoritariamente en una sola locación, son los giros y engaños de la trama lo más preciso de este film, sorprendiendo con un juego de corrupción que va mucho más allá de la burocracia del banco.

ICULT  película CIEN AÑOS DE PERDON

Con un muy buen final, que deja un sabor dulce al salir de la sala de cine, lo dirigido por Daniel Calparsoro (Combustión, Ausentes) es cine del bueno, ese que te deja inquieto en el asiento y que sorprende constantemente con giros muy bien planificados y personajes carismáticos y humanos. Muy recomendable, Cien Años de Perdón es un ejercicio de género que triunfa de principio a fin. No se la pierdan.  6/7

6ojos

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s