Ocho apellidos vascos

Chico se enamora de chica. Ella se marcha, dejando su cartera en la casa del chico. Éste decide buscarla para declararle su amor, a pesar de apenas haberla conocido por una noche. Cuando se vuelven a encontrar, las diferencias entre ambos parecen ser irreconciliables.

A primera vista, la trama de Ocho apellidos vascos parece repetida y poco atractiva. Sin embargo, si le sumamos el hecho de que la chica es vasca y el chico andaluz, la película se vuelve muy entretenida y aguda, mostrando una pelea llena de prejuicios entre españoles.

1

Rafa (Dani Rovira), un sevillano que nunca ha salido de Andalucía, decide abandonar su tierra natal para seguir a Amaia (Clara Lago), una joven vasca que a diferencia de otras mujeres que ha conocido se resiste a sus técnicas de seducción. Para ello, y en contra de los consejos de sus amigos, decide viajar al pueblo de su pretendida, Argoitia, en el corazón abertzale del País Vasco. Una serie de circunstancias llevarán al joven sevillano a tener que hacerse pasar por un auténtico vasco con ocho apellidos, e ir enredándose cada vez más en el personaje para lograr sus propósitos.

Emilio Martínez-Lázaro logra con Ocho apellidos vascos sumergir al espectador dentro de un relato liviano, con grandes protagonistas y secundarios. No por nada es la película más vista en la historia de España. Aunque la premisa puede sonar muy local, el film se entiende y logra entretener sin ni siquiera tener grandes nociones de el origen de la pelea entre vascos y andaluces. Esto se debe a que, al ir más allá de la anécdota superficial, los temas tratados acá son universales: el amor (tanto de pareja como de familia), el arriesgarse a salir de la rutina, la ignorancia y los prejuicios contra ciudades vecinas.

2

Ocho apellidos vascos es un film con buen ritmo, redonda, que jamás decae ni pierde la chispa de su inicio. Y si bien los protagonistas sostienen gran parte del metraje con su química y excelentes actuaciones, los secundarios terminan por robarse la película: Carmen Machi (como la siempre simpática Merche) y Karra Elejalde (el siempre huraño y brusco padre de Amaia), logran los momentos más hilarantes de una historia que se basa en un engaño insostenible, a punto de estallar en cualquier momento.

¿Pueden olvidarse las diferencias cuando nace un genuino cariño? Es muy probable que no, pero en la película los personajes deben aceptar al otro, sin cambiarlo, aunque ello les cueste perder sus creencias más arraigadas. La frescura de este largometraje radica en que los jóvenes protagonistas tienen el poder de cambiar el prejuicio, el odio sin sentido que se tienen dos comunidades vecinas. Acá se muestra una lucha por la independencia, mientras Amaia y Rafa buscan (sin darse cuenta) llenar su soledad uno al lado, llevando las mentiras a un nivel donde la identidad se pone en juego.

3

Ocho apellidos vascos es una muy recomendable comedia sobre las diferencias que nos separan pero, por sobre todo, de aquellas que nos unen. Con un guión inteligente, esta cinta española nos sumerge en una historia de amor que, a pesar de contar con un previsible final, nos sumerge en un viaje donde la risa está garantizada.  5/7

5 ojo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s