Un verdadero desastre natural: En el tornado

Las películas de catástrofes son un género altamente explotado por las productoras estadounidenses debido a las grandes sumas que consiguen estos films en recaudación. Desde “Terremoto” (de 1974, protagonizada por Charlton Heston y Ava Gardner), “Twister” (1996), “Volcano” (1997, con Tommy Lee Jones) hasta la premiada “Titanic” (1997) han sido éxitos asegurados de taquilla, todas sostenidas por un guión estándar y actores reconocibles. Independiente de si son del gusto de uno o no, se podría decir que estos son clásicos del género. Sin embargo, hoy en día las películas de catástrofes creo que van de mal en peor y “El día después de mañana” (2004) y “2012” (2009) creo que son la muestra de ello. “En el tornado” (2014) no es la excepción. Empezar esta columna de otra forma sería engañarlos, así que seré franca: la película es mala. Muy mala. Hasta un punto de causar risa y hacerse eterna (a pesar de durar solo casi 90 minutos).

1

¿Las falencias de En el tornado? Pues el guión es casi inexistente. ¿Profundidad de personajes? Pff, en este film hasta parece sentir y decir más el propio tornado que los seres de carne y hueso. Todas las situaciones parecen forzadas, hasta el punto de que no se pueda tener un protagonista reconocible. Todo lo que le pasa a los personajes da lo mismo, como si se trataran de meros extras que deben ser sacrificados.

2

Y lo peor es que es casi imposible simpatizar con la tragedia ajena cuando la base en que gira la película no es creíble. El recurso de que un personaje graba todo lo que sucede está tan manoseado, que solo funciona y parece adecuado en un capítulo de South Park. Hay momentos en que uno no se puede evitar preguntar quién graba, cuando vemos a todos los protagonistas en plano. Cuando el camarógrafo se hace otro personaje se pierde la magia que el film intenta entablar desde un principio.

3

En el largometraje, las cámaras con las que graban los personajes son de una tecnología capaz de soportar de todo. Pierde toda credibilidad la única escena emotiva del film (o la que debería cumplir ese rol si estuviera mejor actuada): los dos adolescentes que graban sus últimas palabras lo hacen con una cámara que funciona luego de un derrumbe, una inundación y, más encima, se graban casi completamente hundidos en el agua. Ojalá se vendiera ese tipo de tecnología en el mercado local.

“En el tornado” es mala porque nada importa. Y eso que su base es lograr empatía con el terror y la desgracia, ya que uno no puede dejar de pensar que lo que le sucede a los personajes me puede suceder a mí. Pero esta película ni siquiera roza la primera capa del temor de nuestra pequeñez ante la inmensidad de la furia de la naturaleza. Y ni siquiera es entretenida ya que, por lo menos a mí, me dio un poco de vergüenza ajena en algunos momentos. ¿La apreciación de la chasquilla? Pues bueno, se lleva dos ojos misericordiosos solo porque igual tiene buenos efectos y por los dos idiotas que quieren ser populares en internet. Ahí estaba la verdadera historia: hacer de todo, hasta arriesgar la vida, por un  minuto de fama y una visita más en Youtube.

2

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s