La desenfadada comedia de Barrio Universitario

Este jueves se estrena en salas nacionales la comedia chilena Barrio Universitario, protagonizada por Fabrizio Copano, Pedro Ruminot, Rodrigo Salinas, Sergio Freire (todos compañeros en el programa “El Club de la comedia”) y Juanita Ringeling (protagonista de la serie de TVN “Bim Bam Bum”). La película cuenta la historia de cuatro estudiantes, de un precario centro de formación técnica, que deciden competir contra los acaudalados alumnos de una prestigiosa universidad en un concurso de robótica, con el fin de ganar una beca en el extranjero.

1

La película parte de una manera impecable y muy cinematográfica: luego de una breve introducción a la historia principal, la cámara sigue en un muy bien ejecutado plano secuencia a los protagonistas, dándoles a conocer uno por uno con sus personalidades muy bien definidas. El tono del film ya se puede sentir en los primeros diez minutos, introduciendo al espectador en una comedia donde abunda y se disfruta del absurdo. Quizás sea esto la mayor fortaleza de Barrio Universitario pero, lamentablemente, también es su gran debilidad: hay un momento en el que el guión flaquea y comienzan a abundar los gags que muy poco aportan la historia, buscando la carcajada fácil en chistes que parecían hechos para el programa de televisión y no para una película.

Aún así, la película de Esteban Vidal (el más prolífico realizador de videoclips chilenos) triunfa en su objetivo central, pues logra entretener y hacer reír al espectador. Pero también, detrás de chiste y chiste, deja entrever su crítica a nuestro sistema de educación superior, donde es posible que un pequeño centro de formación técnica abandonado a su suerte esté al frente del enorme edificio de una universidad donde sus estudiantes tienen más y mejores oportunidades. “Dime cuánto dinero tienes y te diré quién podrás ser en el futuro” es el mensaje que parecen decirle una y otra vez los personajes de mayores recursos a los protagonistas, quienes no se rinden y quieren salir adelante construyendo “un robot para Chile”, como dice el concurso. Y, aunque ninguno de los cuatro sean grandes luminarias de la tecnología, utilizarán todo su ingenio y picardía para intentar triunfar.

Barrio Universitario es un buen intento para hacer avanzar la comedia nacional en la pantalla grande y se agradece que, pese a los pocos recursos con que contó para su realización (gran parte del mérito de que el film logre efectuarse es de la productora Fábula), sea una película que técnicamente logre funcionar. Se ve y escucha bien, aunque no tenga una arriesgada propuesta ni de encuadres ni de diseño sonoro (de hecho, el sonido de la película es un poco plástico, pues los fondos son planos y el doblaje a veces se hace notar demasiado). En las actuaciones Luis Dubó y Juanita Ringeling destacan, pero es el personaje del siempre chistoso y eficaz Rodrigo Salinas el que se roba el corazón del espectador. Es clave en la historia: cada una de sus salidas saca sonrisas y más de una carcajada, a la vez que se vuelve el punto de unión de este grupo de amigos, debido a su clara inocencia y simpleza.

Barrio Universitario es cine de entretención puro. Aunque posee claras falencias de guión (tiene un gran comienzo, se enreda en el desarrollo y luego termina por perderse hacia el final), es una comedia hecha a disfrute y eso logra traspasar la pantalla. Es una película que se atreve con un género muy pocas veces explotado en nuestra filmografía nacional actual. Barrio Universitario, a pesar de tener un humor muy local y poco exportable, sale más o menos bien parada de la experiencia de hacer comedia del absurdo y logra hacer reír no solo a los fans de “El club de la comedia”, sino también a cualquier espectador que busque un rato de entretención.

Y cómo no terminar esta columna con la frase: prefiera el cine nacional. Hagamos que las películas chilenas sean las más vistas del año, pues solo así lograremos hacer crecer la industria nacional. Solo así habrá mayores recursos para la realización de films y más dinero para su distribución. No dejemos que el cine chileno sea visto y alabado en el extranjero, pero ignorado en casa. Atrévase con las películas nacionales, que más de una grata sorpresa se va a llevar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s