Talentos ocultos

Talentos ocultos es un film que encanta de principio a fin, quizás porque deja de lado un tono aleccionador y nos presenta la grandeza de sus protagonistas a través de sus rutinas más simples. Poco juzga el director el actuar de los secundarios y sus prejuicios, ya que los deja evolucionar frente a cámara con la misma sutileza que sucede fuera de la ficción.

Ballerina

No es en la anécdota general donde decae Ballerina, sino en su intento desesperado por parecerse a las películas infantiles producidas en masa por Hollywood. Su aspiración a competir con Disney es lo que la hace tropezar a ratos, contando una fábula donde abundan las salidas fáciles a los momentos de tensión.

Hasta el último hombre

“Hasta el último hombre” es una película que refleja la crisis de fe, pero también se cuestiona el origen y verdadero significado de la violencia. Y aunque lo humano triunfe sobre lo divino, siempre habrán acciones que solo pueden explicarse si hay algo más trascendental que nos muestre el camino.

Snowden

Llena de tecnicismo sobre el caso y numerosos personajes que entran a escena pero que no permanecen en la memoria, la película no logra generar ni un mínimo de emoción, ni siquiera la indignación y el horror que afloraban de forma tan natural en el documental de Laura Poitras, Citizenfour.

Moana

Moana es una animación deslumbrante por su belleza, con una paleta de colores que refleja a la perfección el mundo polinésico que retrata. Con un muy buen ritmo y escenas musicales deslumbrantes por su factura técnica, la película es un balance entre acción, reflexión y canciones pegajosas.

Florence Foster Jenkins

Compuesta de emotivas secuencias y de escenas hilarantes por su incomodidad, Florence Foster Jenkins triunfa por su simpleza al momento de llevar una biografía a la pantalla grande: aquí hay una celebridad de la época, pero es mostrada solo como una simple mujer con un gran sueño por cumplir.

Sing

Sing busca crear un relato donde la música y la intimidad se combinan, creando personajes que si bien se acercan a un estereotipo reconocible, poseen un mensaje capaz de llegar a grandes y chicos.

La luz entre los océanos

El director Derek Cianfrance (Blue Valentine, The place beyond the pines) triunfa en varios aspectos técnicos con este film (como la música y la hermosa fotografía), pero se preocupa tanto del llanto constante de sus protagónicos, que olvida las emociones y el compromiso del espectador con la historia.